Aumento de senos

El aumento de senos es un procedimiento quirúrgico dirigido a mejorar el tamaño y la forma del pecho en mujeres que piensan que sus pechos son demasiado pequeños, o tras la reducción del pecho que se produce tras algunos embarazos, o para corregir una diferencia de tamaño entre ambas mamas, o como un procedimiento reconstructivo tras cirugía previa de la mama por otros motivos. La valoración de la paciente de cara a la cirugía incluye la toma de medidas, estado de la piel y de la gándula y estado de salud, y al final, un estudio preoperatorio que incluirá una mamografía. Tras escuchar la idea que tiene la paciente del pecho que desea, se aconseja sobre el implante adecuado, la necesidad o no de acompañar de otros procedimientos como subir la mama, el lugar donde colocaremos las incisiones y el plano donde irá la prótesis, submuscular o subglandular. La cirugía de aumento de mamas se realiza en un quirófano, dentro de una clínica u hospital. Suele ser preciso el ingreso, dándose el alta al día siguiente. La cirugía de aumento mamario se realiza bajo anestesia general, permaneciendo el paciente dormido durante la operación. Algunos casos muy determinados se pueden realizar bajo anestesia local más sedación. Se colocan unos tubos de drenaje que se retirarán en unos días y un apósito o un vendaje sobre las mamas. El procedimiento dura entre 1 y 2 horas. La prótesis que se utiliza en casi todos los casos es la de membrana de silicona rugosa rellena de gel, que ha conseguido que disminuyese drásticamente la llamada retracción capsular (el pecho se notaba duro, esférico y a veces molesto) a porcentajes inferiores al 2 %. Tras la cirugía la mayoría de las molestias se controlan bien con la medicación prescrita por su cirujano plástico, aunque las mamas pueden doler un par de semanas. El vendaje o los apósitos serán retirados en unos días, siendo sustituidos por un sujetador especial, que deberá llevar de la manera que le indique su cirujano. Es normal tener una sensación de ardor en los pezones durante las dos primeras semanas. Los puntos se retiran entre los 7 y 14 días; el edema no cede completamente hasta las 3 ó 6 semanas. Podrá volver al trabajo en pocos días, dependiendo de la actividad que realice. Siga las instrucciones de su cirujano acerca de qué ejercicios puede realizar; se evitará levantar objetos por encima de la cabeza durante 2 a 3 semanas. Sus mamas estarán más sensibles de lo normal durante 2 a 3 semanas, por lo que puede ser conveniente evitar un contacto físico excesivo hasta las 3 ó 4 semanas. Al principio las cicatrices estarán rosadas, aspecto que mejorará continuamente desde las 6 semanas. Los controles mamográficos apropiados para cada mujer según su edad pueden seguir realizándose, aunque se debe advertir la existencia de la prótesis. La operación no suele limitar su capacidad para dar de mamar si se queda embarazada. La cirugía de aumento mamario es una técnica segura, siempre y cuando sea realizada por un cirujano plástico cualificado. Se precisa la realización de un preoperatorio completo y visitar al anestesista. Las complicaciones especificas asociadas al uso de protesis mamarias son: - la contractura capsular, que ocurre cuando la cicatriz interna que se forma alrededor del implante se contrae en exceso, haciendo que la mama se vuelva más dura. - La rotura de la prótesis, intra o extracapsular, que se puede manifestar por un cambio de volumen o forma de la mama y que precisará la retirada del material. - La rotación del implante, problema que afecta a las prótesis anatómicas. No existe evidencia científica probada de que las prótesis provoquen cáncer de mama o enfermedades del tejido conectivo. La colocación de una prótesis no impide la realización de mamografías. Fuente: SECPRE